
Uno de los mayores tópicos repetidos en tiempos de bonanza económica es el de los derechos humanos y la censura. En tales tiempos de euforia colectiva, se contrapone a Occidente, como modelo en este aspecto, al resto del mundo. Es el viejo esquema de Roma o Grecia contra los Bárbaros.
Sin embargo, a diario en Occidente se violan toda clase de derechos de opinión e información (por no citar aspectos más graves aún que atentan contra la vida). Uno de los últimos --más que nada porque ha acaecido hoy-- es este. El artículo a continuación reproducido ha sido borrado de una página web tras unas 12 o 13 horas "colgado" y con un numero de visitas nada despreciable.
Versa sobre la crisis en los Estados Unidos y su delito es que pone el dedo en la llaga.
Si tanto ha molestado a pequeñísima escala catalana, es inevitable preguntarse qué hubiera pasado de haber sido difundido en algun medio masivo. La rebeldía y la independencia de criterio en base a datos objetivos nunca han vendido bien en el mundo de las altas finanzas. Y en mi vida periodística ya he sido víctima de tan burda maniobra en varias ocasiones y en publicaciones de distinto pelaje. Pero sobre todo en publicaciones de carácter económico, señal que, una vez más, habla muy mal de este mundo de poderosos intereses hoy cogido por el pánico financiero.
¡¡
Aaah, pero buscar pistas para explicar este pánico es realmente lo peligroso!!
La Ley Glass-Steagall preservó a los EE.UU. de la crisis durante 70 años
E.P.F.//Economia Catalana
“Prefiero rescatar a los que producen alimentos que a los que producen miseria”. Esta frase, pronunciada el 1933, hizo subir al poder a Franklin Delano Roosevelt, uno de los presidentes norteamericanos que más políticas sociales se atrevió a hacer. Fue dicha en un contexto de hambre y paro en los Estados Unidos, a raíz de la crac bursátil de 1929 y de muchos años de crisis en el campo.
Aparte de la frase, Roosevelt puso en marcha la Ley Glass-Steagall que prácticamente prohibía a los banqueros acceder al mundo de la especulación bursátil. Puesta en marcha por los senadores Carter Glass y Henry Steagall e impulsada por la poderosa Comisión Bancaria del Senado sirvió para recuperar el país a través de subsidios a agricultores y bancos rurales al tiempo que fue usada para perseguir la especulación.
La ley contenía, entre aspectos, los puntos siguientes:
1- Total separación de la actividad bancaria de la bursátil.
2- Creación de un sistema bancario conformado por bancos nacionales (por ejemplo, Citibank), bancos estatales (por ejemplo Tejas Commerce Bank) y bancos locales (por ejemplo Laredo International Bank). Para evitar la competencia desleal entre entidades, se aplicó la Ley Anti-monopolio (la vieja Sherman Act de 1890) que limitaba al 18% el control institucional de toda entidad financiera nacional, estatal o local.
3- Veto a los bancos para evitar que participen en el manejo de fondos de pensiones.
4- Veto a los banqueros para evitar que entren en consejos de Administración de empresas industriales, comerciales y de servicios.
5- Prohibir a los bancos suscribir acciones conjuntas con otras empresas y participar directamente en el mercado bursátil. Con los años se suavizó este punto lo que permitió que los bancos volvieran a conseguir beneficios bursátiles, aunque limitados (máximo 18% de sus fondos).
6- Creación d’una comisión de vigilancia autónoma, la SEC (Securities and Exchange Commission) que estaría autorizada a aplicar sanciones a los bancos y casas de bolsa que s’unieran por especular con los recursos públicos. El primer director fue Joseph Kennedy (padre de JFK). Y fue famosa su persecución contra Prescott Bush (abuelo del actual presidente George W. Bush), por haber establecido negocios con el Tercer Reich de Adolf Hitler.
7- También se creó la FDIC (Federal Insurance Deposit Corporation), un órgano autónomo e independiente que vigilaba el “comportamiento” de los depósitos públicos en los bancos. Básicamente, servía porque nadie los tocara, excepto la Administración.
El final de la ley
Esta ley tuvo poderosos enemigos en el sector bancario a lo largo de toda su existencia. El 1985, bajo la presidencia de Ronald Reagan, la Glass-Steagall recibió un golpe importante cuando el entonces ninguna Jefe de Estado permitió que los bancos se convirtieran en asesores de inversión en la captación de recursos públicos. Reagan también facultó la puesta marcha d’instrumentos financieros no atados directamente a los bancos pero sí a estos fondos de inversión.
La presión del lobby bancario hizo que, en 1999, el expresidente americano Bill Clinton y su secretario del Tesoro, Robert Rubin —actual asesor económico de Obama— derogaran, con la aprobación del Congreso, la Ley Glass-Steagall haciendo posible que lo antes prohibido por ley dejara de serlo.
A raíz de la desaparición legislativa nace una situación desregulada que posibilita operaciones de carácter especulativo: Citicorp se fusiona con el gigante asegurador Travelers. La nueva entidad absorbe Salomon Brothers y Smith Barney y entra en el terreno de la gestión de activos así como en la banca de inversión.
Empiezan a formarse los hedge funds, fondos que las nuevas megacorporacions usan para expandirse y que incluyen inversiones en emisiones de bonos a dos bancos especializados en créditos hipotecarios que en el año 2008 han sucumbido: Freddie Mac y Fannie Mae, dos entidades cargadas de riesgo y alta rentabilidad.
